El senador electo y ex codirector del Banco de la República, Juan
Mario Laserna Jaramillo, explica que uno de los temas prioritarios del
Congreso es ayudar a generar empleo. Por eso, menciona que es
necesario acabar con las exenciones tributarias para ponerlas a
producir.
No la tiene fácil el próximo Congreso de la República en materia económica. La tarea es ardua como quiera que están al orden del día asuntos como el fuerte nivel de desempleo, que ronda el 13 por ciento, la aprobación del presupuesto de 2011 y del Plan de Desarrollo, un déficit económico del sector salud superior a los 8 billones de pesos, una recomposición del esquema de regalías y la aprobación de la Regla Fiscal.
Son precisamente estos tres últimos asuntos los que más espacio coparán la agenda legislativa. La salud se desangra y es poco el margen de maniobra que tiene el Estado. El actual Gobierno quiso frenar el desangre mediante la Emergencia Social, pero la Corte Constitucional derogó los decretos.
Otro asunto de capital importancia es la reforma a las regalías. A través de un proyecto de ley, que se presentará este 20 de julio, el Gobierno revivirá la propuesta de una reforma a las regalías con la que pretende frenar el despilfarro de estos recursos en los municipios y departamentos petroleros.
El propósito es fijar unos límites en la ejecución de las ganancias que deja el petróleo a las regiones, y establecer un mecanismo de ahorro que permita acumular recursos extras, que puedan servir en tiempos de crisis. Actualmente, los alcaldes y gobernadores tienen plena libertad para ejecutar la totalidad de las regalías. Con la norma, esa facultad se restringiría a ciertos topes que aún están por definir.
Y por último, está la regla fiscal. Se trata de una norma que busca promover la disciplina fiscal y blindar el manejo de las finanzas públicas en el mediano plazo, para asegurar un nivel sostenible de la deuda pública, permitir un manejo contracíclico de la política fiscal y aumentar la confianza y credibilidad en el manejo sostenible de las finanzas públicas.
Con cautela
El ex senador Oscar Darío Pérez Pineda, dice que buena parte de estos asuntos se llevarán la atención del Congreso. Pero no se puede dejar de lado temas como la aprobación del presupuesto de 2011.
El próximo 29 de julio, una semana después de la instalación de la legislatura, el Gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez presentará el proyecto del Presupuesto General de la Nación. Y el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, ha dicho que éste no tendrá un aumento significativo con relación a 2010, ya que estará incorporado el ajuste fiscal de por lo menos 0,6 por ciento del PIB que exige la regla fiscal.
A esto se le suma el análisis del Plan de Desarrollo de la próxima administración, que será la carta de navegación del Gobierno de Juan Manuel Santos, en los que locomotoras como la vivienda, el boom petrolero, el campo y las obras de infraestructura, estarán en primer orden de la agenda.
Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Correval, señala que es evidente que la mayor parte de las proyecciones de crecimiento y de la mejora de las cuentas fiscales en los próximos años descansa sobre un auge minero-petrolero esperado para, al menos, los próximos cinco años.
Aunque evidentemente todo apunta a que estos dos sectores se encuentran en una etapa de gran expansión, este tipo de pronósticos siempre conllevan riesgos. Ahora bien, el manejo de un auge de esta magnitud es en si mismo un reto, no solo para el Gobierno sino también para el Congreso.
"Claves hacia futuro inmediato y a mediano plazo serán entonces las cada vez más imprescindibles reformas a las regalías y al sistema laboral, así como la aprobación con urgencia de la regla fiscal, propuesta por el Gobierno en días pasados".
El senador electo y ex codirector del Banco de la República, Juan Mario Laserna Jaramillo, explica que uno de los temas prioritarios del Congreso es ayudar a generar empleo. Por eso, menciona que es necesario acabar con las exenciones tributarias para ponerlas a producir.
"Por ejemplo, cuando se invierte en una bodega se da el 40 por ciento de exención del impuesto a la renta. Como tenemos suficiente capacidad instalada en bodegas, pasemos esos estímulos al trabajo y que con eso se subsidien los parafiscales. De esta forma se le quita peso a la generación de trabajo y no se le recortan beneficios a los trabajadores", explica.
En cuanto al boom de recursos en minas y petróleo, el economista afirma que para combatir la destrucción de la industria nacional (o la enfermedad holandesa), que esa riqueza se debe invertir en el aumento de la competitividad, como en la red terciaria de carreteras, la conexión a los puertos o en el mejoramiento de la infraestructura.
"Y creo que el Congreso debe ser muy consciente de eso, porque tenemos el reto de empujar la economía para un crecimiento estable", explicó Laserna Jaramillo.
Las prioridades del Legislativo
Más regalías y con mejor destinación
El presidente Álvaro Uribe Vélez dio instrucciones a su equipo económico para que diseñe una reforma que obligue a los departamentos y municipios beneficiados con las regalías a ahorrar los excedentes que a futuro les generen las rentas petroleras.
"Yo creo que hoy no hay excusa para que el parlamento se niegue a aprobar un esquema de modificación de regalías", dijo Uribe hace poco ante un grupo de economistas. El mandatario pidió a su Ministro de Hacienda y al Director de Planeación Nacional que coordinen dicha reforma con el equipo designado por el Gobierno entrante de Juan Manuel Santos.
El Ejecutivo estima que se aproxima una bonanza petrolera y que en pocos años los ingresos a los departamentos y municipios por concepto de regalías se duplicaran, pasando de 6 billones de pesos a 12 billones de pesos anuales. Ante este panorama, los analistas y expertos en estos temas consideran oportuna la reforma que propone la saliente administración Uribe.
El ex ministro de Minas y Energía, Carlos Caballero Argáez, sostuvo que no se les puede seguir dando rienda suelta a los entes territoriales para que manejen ese volumen de recursos sin aplicarles un mayor control.
La Regla Fiscal ahorrará para épocas de crisis
El Ministerio de Hacienda prepara la llamada Regla Fiscal para hacer un mejor uso de esos futuros recursos, a fin de que se puedan blindar y sirvan de protección contra futuros choques económicos internacionales.
Aún así, el economista Alejandro Gaviria Uribe, decano de Economía de la Universidad de Los Andes, insiste en que las reformas -en especial la tributaria- deben hacerse antes de que la probable bonanza minera llegue.
"No podemos decir que el déficit fiscal se vaya a arreglar solamente por la bonanza petrolera, o que de alguna manera ahí estará la clave para el crecimiento y las perspectivas futuras de la economía colombiana", sotiene Gaviria.
Lo cierto del caso es que si todo sale como se tiene previsto y si el Congreso lo aprueba, el Gobierno tendrá en la regla fiscal una alcancía para tener unos ahorros en caso de una emergencia.
El gota a gota del sistema de salud
Según la Superintendencia de Salud, el sistema espera ingresos en este año por 21,2 billones de pesos mientras que los gastos ascenderán a 29,4 billones. A medida que pasan los días, se agrava la crisis financiera del sistema de salud colombiano, el cual terminará el año, si no se encuentran correctivos urgentes, con un déficit superior a 8 billones de pesos.
Las cuentas de la entidad son sencillas, pero contundentes.
Ante la falta de recursos, los congresistas tendrán que abordar el tema "como quiera que hay que parar ese desangre", sostiene el ex congresista Oscar Darío Pérez.
La operación del Fosyga, que responde por los recobros de las EPS del régimen contributivo, es deficitaria en una cuantía mucho mayor a la que se había estimado el año pasado: de 100.000 millones de pesos se multiplicó por nueve (hasta 900.000 millones de pesos) y, simplemente, se reventó.
El gobierno ha hecho maromas para que el Fosyga pueda responder por los pagos de los recobros, aunque los recursos se agotan.
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